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Cinco eventos, un vestido: la alegría de repetir ropa en plena era del scroll

Ana Buitrago
Cinco eventos, un vestido: la alegría de repetir ropa en plena era del scroll

Photo: Tobias ToMar Maier, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

Os confieso algo que hace tres años me habría parecido impensable: llevo un vestido midi negro de mango largo (comprado en una tienda de segunda mano de Malasaña, por cierto) a cinco eventos distintos este año. A una boda en Valencia, a la presentación de una marca en Madrid, a una cena de cumpleaños, a un festival pequeño en Granada y a la premiere de una amiga. El mismo vestido. Cinco veces. Y no solo no me arrepiento: cada vez lo disfruté más.

El pánico al comentario "¿otra vez con esto?"

Empecemos por lo incómodo. La primera vez que lo repetí, me pasé toda la noche con la sensación de que alguien iba a escribir en los comentarios eso de "¿no la habías puesto ya?". Porque sí, existe esa presión invisible, esa idea de que si eres alguien con presencia en redes, cada foto debe llevar un look nuevo. Como si nuestra ropa tuviera fecha de caducidad de un solo uso.

Pues bien, nadie dijo nada. Y si alguien lo pensó, no le fue la vida en ello. Lo que sí pasó es que varias personas me preguntaron por el vestido, y me encantó responder que era de segunda mano y que lo había llevado mil veces. Ese momento, de repente, se sintió más auténtico que cualquier unboxing.

Mi truco: no repito el outfit, repito la prenda

Aquí está la clave que he ido puliendo con los meses. Yo no repito el look, repito la pieza. El vestido negro ha sido: el vestido con sandalias doradas y bolso de rafia en la boda; el vestido con blazer oversize y botas en la presentación; el vestido con camisa blanca anudada en el festival; el vestido con zapatos de tacón y pendientes grandes en la premiere. Es como si tuviera cinco vestidos, pero solo ocupa el espacio de uno en el armario.

Esto, además, ha despertado mi creatividad de una forma que comprar más nunca conseguiría. Cuando tienes menos, te obligas a combinar distinto, a mirar tu ropa con otros ojos. Es un pequeño reto de estilo cada vez que te vistes.

Lo que dice la ciencia (y lo que dice el sentido común)

No hace falta ser muy lince para verlo: la industria textil es de las más contaminantes del planeta, y una parte enorme de lo que compramos acaba sin apenas uso. En España compramos de media muchísimo más ropa que hace dos décadas, y la conservamos la mitad de tiempo. Cada vez que repetimos una prenda en lugar de comprar otra, estamos haciendo algo pequeño pero real.

No os voy a dar un sermón, porque yo misma he caído mil veces en la compra por ansiedad antes de un evento. Pero sí os digo esto: la ropa desechable no solo daña el planeta, también empobrece tu estilo. Los grandes iconos de la moda, esos que admiran los estilistas, son famosos por tener uniformes, por repetir sus siluetas hasta convertirlas en firma. Pensemos en la boina de ciertos artistas, en el traje negro eterno de otros. Repetir es, en el fondo, un acto de personalidad.

Cómo responder a los comentarios (sin dramatizar)

Si te repeles la idea de que alguien señale que repites ropa, tengo buenas noticias: no necesitas justificarte. Pero si quieres algo con gracia, estas son mis respuestas favoritas, probadas en vivo:

Lo bonito es que, al no dar pie con la vergüenza, el comentario pierde fuerza. La gente suele responder con cariño, incluso con admiración. He recibido más mensajes diciendo "qué bien lo llevas" que críticas. La vergüenza era mía, no del público.

Un reto para este mes

Os propongo algo sencillo: elegid una prenda que améis y llevadla de tres formas distintas en tres semanas. Si os apetece, compartidlo y etiquetadme, porque me encantaría ver vuestros estilos. No hace falta ser influencer ni tener un armario de diseñadores. Solo hace falta atreverse a decirle a la moda rápida que nuestra ropa no es de un solo uso.

Al final, el estilo no va sobre tener cosas nuevas. Va sobre saber contar historias con lo que ya tienes. Y ese vestido negro, queridos míos, todavía me queda mucha vida por delante.

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